Manejo del dolor de la cintura pélvica durante y después del embarazo
El dolor de cintura pélvica (DCP, anteriormente SPD) es extremadamente común en las mujeres durante el embarazo, y aunque no daña al bebé, ciertamente afecta su día a día. Por eso estamos aquí para contarte todo sobre el manejo del dolor de cintura pélvica.
Lo importante…
- El dolor de cintura pélvica (DCP) afecta a 1 de cada 5 mujeres embarazadas y causa molestias en las caderas, la parte baja de la espalda y las articulaciones pélvicas.
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No daña al bebé, pero puede afectar el movimiento diario, el sueño y la calidad de vida durante el embarazo.
- Las opciones de alivio natural incluyen fisioterapia, cinturones de soporte pélvico, yoga prenatal, baños tibios y acupuntura.
- Los síntomas suelen mejorar después del parto, pero 1 de cada 10 mujeres puede necesitar apoyo continuo después del parto.
- Siempre informa a tu médico o matrona si experimentas síntomas, para que recibas la atención adecuada y la orientación para el parto.
En primer lugar, debes saber que si experimentas DCP, debes informar a tu médico, matrona o a cualquier personal médico con el que estés en contacto durante tu embarazo.
Ellos pueden darte ayuda médica real y guiarte durante el parto con DCP. Sin embargo, en Snuz podemos darte algunos remedios naturales para ayudar a aliviar tus síntomas.
En esta guía:
¿Qué es el dolor de cintura pélvica?
El dolor de cintura pélvica (anteriormente SPD – Disfunción de la Sínfisis del Pubis) es una condición a menudo causada por el embarazo debido a cómo cambia tu cuerpo (hormonas, postura, músculos, aumento de peso y presión adicional).
Puede ser leve o severo, pero generalmente es diferente de una mujer a otra.
En última instancia, el DCP es una colección de síntomas incómodos y dolorosos que se sienten en la parte delantera y/o trasera de la pelvis, causados por la rigidez o el movimiento desigual de las articulaciones pélvicas. Y, desafortunadamente, el dolor pélvico y el embarazo suelen ir de la mano.
No afecta al bebé, pero sí afecta la vida diaria de una mujer embarazada y su sueño, dependiendo de la gravedad de los síntomas.
Según el NHS, 1 de cada 5 mujeres experimenta DCP, así que ten la seguridad de que es común y no estás sola.
La buena noticia es que es tratable, y aunque puede continuar después del embarazo (lo discutiremos más adelante), hay opciones útiles que tu médico de cabecera o matrona te explicarán.
A continuación, se presentan los síntomas más comunes del DCP, para que puedas estar consciente e informar a tu equipo médico si crees que podrías estar experimentándolos.
Síntomas más comunes del DCP
- Dolor en la parte baja de la espalda, caderas, ingle, hueso púbico y muslos internos.
- Dificultad para moverse, especialmente al subir escaleras, caminar o darse la vuelta en la cama.
- Dolor durante las relaciones sexuales o la actividad física.
- Una sensación de chasquido, chirrido o bloqueo en la zona pélvica.
- Fatiga debido al dolor.

Cómo lograr alivio del dolor pélvico durante el embarazo
Se recomienda hablar con tu médico o matrona sobre el tratamiento para tu DCP, que puede implicar medicación para el alivio del dolor o algo similar.
También necesitarán saberlo para poder agregarlo a tus notas antes del parto, y así poder ayudarte de manera adecuada.
Si buscas formas naturales de aliviar tu dolor durante el embarazo, a continuación te presentamos algunas cosas que tu médico o matrona podrían sugerirte y que podrían ayudar.
Fisioterapia prenatal
Un fisioterapeuta especializado en salud de la mujer puede evaluar la alineación pélvica y recomendar ejercicios suaves y técnicas manuales.
Esto puede incluir terapia manual, liberación de tejidos blandos y movimientos de fortalecimiento específicos.
Es probable que tu médico te remita a un fisioterapeuta directamente.
Cinturones de soporte pélvico
Un cinturón de soporte de maternidad o un corsé pélvico pueden proporcionar estabilidad externa durante las tareas diarias. Sujeta suavemente tu abdomen mientras sostiene tus caderas y la parte baja de la espalda, aliviando la presión y la incomodidad.
Incluso puede ayudar a tu postura y alineación, lo que también contribuirá a aliviar la presión.
Debes asegurarte de elegir uno que sea cómodo para ti y que funcione de la manera que necesitas. Tu médico o matrona pueden ayudarte con esto.
Ejercicio suave y movimiento
Antes de realizar cualquier ejercicio, debes consultar con tu equipo médico para asegurarte de que están de acuerdo con tus próximos pasos. Si el dolor es severo, es posible que solo te sugieran reposo.
Si sugieren que el ejercicio es una buena idea, las clases de yoga prenatal o Pilates (con modificaciones) ayudarán a estirar los músculos tensos, fortalecer el core y el suelo pélvico, y mejorar la postura.
Nadar o hacer ejercicios acuáticos ofrecerá un movimiento de bajo impacto con soporte de flotabilidad, lo que te hará sentir casi ingrávida, lo cual será un gran alivio.
Compresas calientes y baños

Aunque las mujeres embarazadas deben tener cuidado con la temperatura de sus baños, tomar uno con sales de Epsom puede ayudar a relajar el cuerpo y reducir la inflamación.
Aplicar una compresa tibia (no caliente) o una bolsa de agua caliente en la parte baja de la espalda o las caderas también puede ayudar a aliviar la tensión muscular y la presión pélvica.
Esto es especialmente relajante si estás pasando el embarazo durante el invierno.
Masajes
Los masajes prenatales realizados por un terapeuta certificado pueden aliviar la tensión en las caderas, los glúteos y la parte baja de la espalda, a la vez que mejoran la circulación.
Un masaje nunca le hizo daño a nadie. Es probable que salgas sintiéndote profundamente relajada y sin estrés.
Postura consciente y mecánica corporal
Cuando tienes DCP, se trata de ser consciente de tus movimientos y de cómo te mantienes.
Por ejemplo, debes procurar mantener las rodillas juntas al entrar y salir de la cama o del coche, evitar apoyarte en una sola pierna, torcer la pelvis de cualquier manera o sentarte con las piernas cruzadas, y siempre debes sentarte en superficies firmes con apoyo para la espalda.
Es importante seguir estas "reglas" para no empeorar tu condición.
Ser consciente de tu posición durante el sueño también es esencial, ya que dormir ocupa gran parte de tu día.
Debes asegurarte de dormir sobre el lado menos doloroso con las rodillas separadas, usando pijamas holgados que no te enreden fácilmente, y evitar torcerte; en su lugar, gira.
Para aumentar tu nivel de comodidad, te recomendamos la almohada de embarazo SnüzCurve. Ha sido diseñada por profesionales de la salud y expertos en sueño para ofrecerte la mejor noche de descanso, sin necesidad de que tus rodillas se toquen, gracias a su innovador diseño KneeBlade™.

Acupuntura
Si te interesa probar métodos más holísticos para aliviar tu dolor, podrías probar la acupuntura.
Está demostrado que es eficaz para reducir los síntomas del DCP cuando la realiza un acupuntor prenatal capacitado.
No solo reducirá tu dolor, sino que también se sabe que induce la relajación.
Suplementos de magnesio
El magnesio puede ayudar a reducir la tensión muscular y los calambres con la aprobación de tu matrona o médico de cabecera, pero no comiences a tomarlo sin consejo médico.
El magnesio también puede absorberse a través de aerosoles o baños de sales de Epsom, si lo prefieres.
Técnicas de atención plena y relajación
La respiración profunda, la meditación guiada o las prácticas de hipnoparto pueden ayudar a reducir la percepción del dolor y a manejar la incomodidad.
Esto no es para todos, y definitivamente no es una forma segura de aliviar el dolor, pero para algunos, puede ser de gran ayuda.

Qué esperar después del parto tras un embarazo con DCP
Para muchas mujeres, los síntomas del DCP mejoran significativamente o desaparecen a las pocas semanas del posparto.
La hormona relaxina se reduce gradualmente y la pelvis se vuelve más estable a medida que el cuerpo regresa a su estado previo al embarazo.
Esto significa que algunas mujeres se recuperarán en unas pocas semanas, pero desafortunadamente, otras pueden experimentar molestias persistentes durante meses.
Según el NHS, aproximadamente 1 de cada 10 mujeres continúa teniendo síntomas persistentes que requieren un manejo a largo plazo. Ten la seguridad de que tu médico te ayudará con esto y te recuperarás por completo.
Mientras tanto, debes tener cuidado al empujar el cochecito cuesta arriba, al realizar actividades extenuantes y al hacer cualquier cosa que pueda desencadenar los síntomas.

Habla con un profesional médico si crees que tienes DCP
Sabemos que parecemos un disco rayado, pero realmente necesitas informar a tu médico o matrona sobre tu DCP tan pronto como creas que podrías estar experimentándolo.
Esto no solo es esencial para el manejo de tu dolor, sino que también es necesario que los médicos y matronas que te atiendan durante el parto y el nacimiento lo sepan.
Es posible que tengan que hacer algunos cambios en el plan u ofrecer diferentes alternativas para aliviar el dolor.
El punto es, mantén a todos informados y siempre comunica cualquier dolor que puedas sentir durante el embarazo.

Conclusión: Mantenerse lo más cómoda posible durante el embarazo
Así que, mamás, sí, el dolor de cintura pélvica puede ser intenso, incómodo y afectar el día a día, pero hay formas de manejarlo para que puedan seguir disfrutando de su embarazo.
Lo más importante es hablar. Ya sea con tu médico o matrona, durante o después del embarazo, si experimentas DCP, házselo saber a alguien para que puedan ayudarte. No tiene sentido sufrir en silencio.
Si deseas más consejos útiles, te recomendamos visitar la organización benéfica Pelvic Partnership, una organización que se especializa en el apoyo para el dolor de cintura pélvica relacionado con el embarazo.
Solo recuerda, aunque el dolor puede ser severo, es tratable siempre y cuando cuentes con tu equipo médico.
Para obtener más ayuda y consejos sobre todo lo relacionado con el embarazo y los bebés, visita nuestro blog Sleep Talk, ¡donde tenemos muchísimos consejos y trucos de expertos!