Cómo apoyar a tu pareja durante el embarazo y la paternidad
El embarazo puede ser difícil incluso en el mejor de los casos. Tan novedoso como extraño, es una aventura emocionante y a la vez agotadora. Tener un bebé acampando en el útero puede causar bastantes problemas para dormir, además de hinchazón de tobillos, por no mencionar las visitas más frecuentes al baño.
Aquí es donde, durante el embarazo y el posparto, las parejas deben intensificar sus esfuerzos. Continúe leyendo para descubrir cómo apoyar mejor a su pareja durante el embarazo y la paternidad.

Hagamos cambios juntos
La vida de tu pareja habrá cambiado drásticamente desde que supiste que estás embarazada. Habrá cambiado su dieta, dejado de beber alcohol y quizás modificado su rutina y algunas actividades diarias. Puede ser difícil para ella verte seguir con normalidad, con todo lo que extraña y disfrutaba. ¿Por qué no te sumas y haces algunos de esos cambios junto a tu pareja para demostrarle cuánto te importa?
Haz tu investigación
Dejarás a tu pareja boquiabierta si le muestras lo mucho que sabes sobre el embarazo, el parto y el cuidado de un recién nacido, ¡así que ponte al día! Dedica tiempo a investigar mucho, leer libros y consultar artículos en línea.

Piensen en equipo. Aunque esto sea diferente a todo lo que han enfrentado, se sentirán más fuertes juntos, especialmente una vez que sepan exactamente qué esperar de ahora en adelante. No solo les ayudará a conectar, sino que casi seguro les será útil más adelante, cuando el bebé decida llegar.
Sólo estar ahí
Una de las mejores maneras de apoyar a tu pareja durante los tumultuosos nueve meses del embarazo es simplemente estar presente. No solo físicamente, sino también emocionalmente. Acompáñala a sus citas y asiste a las ecografías. Siempre que sea posible, participa en las clases prenatales y de lactancia, ya que ambas se beneficiarán mucho de asistir.

Tranquilidad y palabras de afirmación
El cuerpo de tu pareja experimentará muchos cambios durante el embarazo, algunos de los cuales podrían preocuparle y otros desagradarle. Hazle saber cuánto la aprecias y cómo su cuerpo está obrando un milagro.
Estar bien con las almohadas
Seguramente habrás notado la creciente cantidad de almohadas en tu cama por la noche. Lo que antes era una cama espaciosa y cómoda ahora es una batalla para encontrar espacio para dormir. Puede parecer un fastidio, pero para tu pareja, es una forma de dormir un par de horas cada noche entre la constante necesidad de orinar. Si de verdad quieres brindarle apoyo, invierte en la mejor almohada de maternidad que puedas encontrar.
Sea solidario
Habla con tu pareja sobre el nacimiento de tu bebé y descubre exactamente qué desea. Asegúrate de que sepa que estarás ahí para defenderlo en la sala de partos. Apoya sus decisiones sobre el parto y dedica tiempo a aprender qué esperar durante el parto. Planifica cómo llegarás al hospital y ten preparada tu propia bolsa para el inicio del parto con refrigerios, bebidas, dinero para el estacionamiento y cargadores.

Asegúrate de que tu pareja siempre pueda contactarte si te necesita; asegúrate de que sepa que puede confiar plenamente en ti cuando llegue el momento. Visiten sitios web y tiendas juntos para tomar decisiones conjuntas sobre sus opciones de crianza. Es mejor acordar todo esto ahora que cuando surja algún imprevisto después del parto. Si de algo puedes estar segura, es de que no te arrepentirás de haberte preparado demasiado. ¡En lo que respecta a la paternidad, no existe tal cosa!
No esperes a que te lo pidan
Estar embarazada es un trabajo muy duro y puede agotarte por completo. Probablemente veas a tu pareja dormitando en el sofá en cuanto llegue del trabajo. Si puedes estar ahí para ayudar por las noches sin que te lo pidan, se sentirá muy aliviada al no tener que andar corriendo con las tareas del hogar. Igualmente, una vez que nazca tu bebé, no dudes en preguntarle a tu pareja qué necesita de ti.
La comunicación lo es todo, y cuando ambos están tan cansados y agotados, puede empezar a fallar. Asegúrate de estar atento e intervenir cuando parezca que tu pareja necesita ayuda o un descanso.
Cuídense unos a otros
Durante el embarazo, es importante que tu pareja descanse un poco al final de cada día, con tiempo para centrarse en sí misma y en el bebé que crece. Esto será diferente para cada persona, ya sea darse un baño caliente y un buen baño al final del día, leer un rato tranquilo o ver una película. Cuando puedas, recuérdale que necesita descansar. Desconectar puede ser muy difícil últimamente, pero a veces un simple recordatorio y un empujoncito pueden marcar la diferencia.
Entiende que este tiempo de descanso y recuperación no solo es beneficioso para su bienestar, sino también para el tuyo. Todos alivian la tensión y disfrutan de un merecido tiempo a solas en medio de la locura.

Una vez que nazca el bebé, asuma la responsabilidad de completar las tareas del hogar. Quitarse la presión de a poco, pero de forma significativa, aliviará el estrés para que ambos puedan cuidar de su pequeño con mayor eficacia.
Siempre que sea posible, ¡consideren trabajar en equipo! Deja que tu pareja vuelva a la normalidad cuidándose a sí misma y haciendo algunas tareas diarias para que se mantenga centrada y salga de casa con otros adultos. Recuerda que este cambio de roles es saludable para ambos. Tómate el tiempo para conectar con tu pequeño y adquirir experiencia práctica cuidándolo mientras él te ayuda de otras maneras.
Recuerda, no tengas miedo de pedir ayuda. Ya sea a familiares o amigos cercanos, asegúrate de tener una red de apoyo establecida para no tener que cargar con todo sola una vez que nazca el bebé. A ambos les llevará tiempo encontrar una rutina que funcione. Aun así, esta se adaptará y cambiará a medida que tu hijo crezca. Con esto en mente, ser flexible y saber que cuentan con apoyo si la situación se vuelve abrumadora solo los ayudará a ambos.